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“Murió toda la fauna, la situación es catastrófica”: los incendios arrasaron una reserva natural en Corrientes

Es el Parque Nacional San Cayetano. Las llamas y el humo mataron a cientos de monos, aves y tortugas. “No paramos de llorar”, dicen los cuidadores.

El Parque Provincial San Cayetano, en Corrientes, quedó reducido a cenizas a causa de dos incendios que produjeron en poco más de un mes. Las llamas no sólo arrasaron la flora del lugar, sino también causaron la muerte de cientos de animales, entre ellos monos carayá, tortugas y hasta un yacaré.

El primer incendio se produjo a fines de agosto y consumió casi la mitad de las 76 hectáreas que tiene el predio, que está ubicado cerca de la localidad de San Cayetano, 20 kilómetros al sur de la capital provincial. La sequía y los fuertes vientos hicieron que las llamas consumieran rápidamente pastizales, montes y palmares que albergaban una rica fauna. Las pericias establecieron que el fuego fue iniciado en forma intencional.

El segundo siniestro ocurrió el viernes de la semana pasada y el fuego terminó de arrasar con lo poco que quedaba, dejando sólo destrucción y cadáveres de animales cubiertos de cenizas.

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Video: animales calcinados y palmares destruidos en el Parque Nacional San Cayetano, en Corrientes
El director de la Estación Biológica Corrientes del Conicet -funciona dentro de la reserva-, Martín Kowaleski, dijo que después de los dos incendios sólo se salvó una pequeña porción de monte. “Se perdió toda la fauna, la situación es catastrófica”, se lamentó. El investigador detalló que en el lugar habitaban “reptiles, venados, carpinchos, lobitos de río, zorros, monos, y más de 200 especies de aves”.

“Acá no paramos de llorar, porque siempre te conectás con tu sujeto de estudio. Conocíamos a cada uno de los animales, sabíamos los nombres, las familias y de repente encontrarlos calcinados en el piso es muy triste. Uno pensaba que los monos se iban a salvar, pero el incendio avanzó tan rápido que fueron cayendo de los árboles. Murieron cuando escapaban”, relató acongojado.

“Nos quemaron un área conservada donde se protegía la biodiversidad y donde hay muchos proyectos de estudio que se verán afectados”, sostuvo. Es que desde hace muchos años la Estación Biológica desarrolla en el lugar diversos proyectos vinculados a la ecología y conservación de las especies que habitan en esa zona del Litoral.

Para graficar el impacto que causaron las llamas sobre el lugar, Kowaleski contó que “si algunas aves pudieron escapar, igualmente se perdieron sus nidos y también quedaron sin su hábitat”. Y agregó que “las consecuencias son difíciles de calcular”. En ese sentido dijo que “ahora nos queda evaluar los daños y a partir de ahí ver si se replantan las especies quemadas. Los palmares y los pastizales son los que tienen mayores posibilidades de regenerarse”, explicó. “Con el tema de los animales es más complejo, va a ser mucho más difícil que retornen”.

Kowaleski, que es biólogo y estudia el comportamiento de los monos, contó que “veníamos relevando veinte grupos, con unos doce individuos cada uno y estimamos que el 30 por ciento de esa población murió a causa del fuego. Otros escaparon, pero no sabemos si podrán sobrevivir fuera de su ambiente”, agregó.

Junto a becarios ya empezaron a rastrillar los campos vecinos y así pudieron localizar a algunos monos que lograron escapar. También se encontraron con animales heridos que fueron atacados por perros. Y los cazadores furtivos también aprovecharon la situación para capturar venados y carpinchos.

Los cuerpos calcinados de los monos, que no pudieron escapar del incendio en el Parque provincial San Cayetano, en Corrientes.
Los cuerpos calcinados de los monos, que no pudieron escapar del incendio en el Parque provincial San Cayetano, en Corrientes.

A estas pérdidas se suma la destrucción total de poblaciones de pequeños roedores, anfibios y reptiles, que no pudieron huir, y de aves, que en muchos casos estaban comenzando la temporada de reproducción y estableciendo sus nidos. “La pérdida fue casi total”, enfatiza.

Estas terribles consecuencias, advierte el biólogo, podrían haberse evitado. “Aunque todavía falta mejorar la regulación en materia ambiental en Argentina y en la región, ya existen normativas que no se cumplen: hay ordenanzas, leyes provinciales y nacionales que establecen distintos procedimientos que deben ser respetados. Si las quemas se realizaran con los permisos que corresponden, tramitando las autorizaciones pertinentes y existieran mejores mecanismos de control y sanciones, no estaríamos lamentando esta situación”.

La guardaparques Adriana Vallejos, que trabaja en esa reserva, contó que el último incendio se inició el viernes al mediodía. “Había dos focos que se iniciaron a causa de quemas en otros campos cercanos. Trabajamos mucho para combatir el fuego y después hicimos lo que se llama 'guardia de cenizas' para estar seguros de que no vuelva a surgir el fuego a partir de las brasas que quedan”.

Fuente: Clarin